Regalos que salvan vidas

Hay regalos que emocionan y hacen que quién los recibe se sienta muy especial. Pero hay algunos que, además de conseguir eso, también salvan vidas. Es el caso de los relojes de teleasistencia para personas mayores. 

Estos aparatos son cada vez más completos y permiten que la familia pueda estar tranquila cuando hay una persona mayor que insiste en vivir sola y mantener su independencia o cuando el anciano vive con los hijos, pero estos trabajan y tienen que dejarlo solo durante algunas horas. Incluso hay personas que salen y hacen su día a día, pero gracias a este reloj, siempre se puede saber en dónde están por si pasara algo.

Son relojes que tienen conexión a Internet y una tarjeta SIM que permite que estén siempre conectados. El hijo o persona responsable del mayor puede ver en su APP donde está su padre en cada momento a tiempo real. Incluso, si percibe que algo puede ir mal, puede hablar a través del dispositivo para preguntar si todo va bien. Esto es una seguridad adicional porque muchos ancianos olvidan sus teléfonos en casa cuando salen.

No solo hacen esto, sino que en caso de que la persona pida ayuda o incluso si detectan que se cae, el teléfono hará sonar una alarma en el servicio de teleasistencia. Estos intentarán comunicarse con la persona para asegurarse de que todo va bien y en caso de que haya un problema o no tengan respuesta, comunicarán con la persona responsable y también con los servicios de emergencia. Gracias al localizador, siempre podrán decir en dónde está la persona exactamente para que se le preste ayuda.

Por eso, a este tipo de dispositivos hay quién les llama reloj salvavidas, y para nada podremos decir que se está exagerando. Son muchas las personas que deben su vida a que los servicios de emergencia pudieron llegar a atenderles tras, por ejemplo, sufrir un infarto o una caída y no poder pedir ayuda. El reloj detectó dicha caída y se encargó de enviar la señal. 

Estos relojes tienen funciones diferentes que cada usuario puede contratar para que se adapten perfectamente a sus requerimientos, sin pagar por lo que no necesitan y sin echar nada de menos, recibiendo un servicio totalmente completo y muy eficaz. El precio es económico, algo importante ya que aunque se diga que la tranquilidad no tiene precio, lo cierto es que contratar a alguien para acompañar a un mayor no está al alcance de todos los bolsillos.