3 razones para ir a Ons (y no son las playas)

La isla de Ons es un lugar mágico, tanto es así que con prácticamente medio centenar de habitantes que se quedan durante todo el año, sin vehículos y sin acceso a Internet en prácticamente toda la isla, siempre hay cosas que hacer y que ver. Son muchas las personas que quieren acudir a la Isla de Ons y, aunque la mayoría acuden en verano a sus playas, otras lo hacen por diferentes razones. ¿Te gustaría conocer cuáles son esas razones que te hacen ir a Ons y que no están relacionadas con la playa? Te las contamos.

La primera de las razones para ir a Ons en verano, sin ir a la playa, es para disfrutar de su hostelería. Los locales de comidas de Ons tienen muy buena fama y por eso mucha gente se desplaza para disfrutar de una buena comida en grupo o en familia en la que no faltan los productos típicos del mar, siempre pescados en las cercanías. No son muchos los restaurantes de la isla y por eso siempre hay que realizar reservas, pero merece la pena probar la experiencia de irse de salida gastronómica a esta isla.

La segunda de las razones para visitar Ons sin tener que ir a la playa es para realizar senderismo. Hay rutas maravillosas que recorren la isla y que te hacen disfrutar de las vistas y también de la flora y fauna de la isla. Incluso hay visitas temáticas en las que se recorren escenarios de películas y series que están pensadas para los fans de las mismas, pero también para quienes quieren conocer los mejores rincones de la isla más allá de las rutas típicas de senderismo que la recorren.

La tercera de las razones para visitar Ons es la búsqueda de la paz. Es un lugar muy tranquilo, sobre todo si tienes la suerte de poder quedarte en alguna de las viviendas de alquiler. Verás cómo al caer la tarde y marcharse los visitantes en el barco, la isla se vuelve totalmente diferente, más tranquila y casi tendrás una sensación de atemporalidad, como si pudieras perfectamente estar en los años cuarenta o en los ochenta… incluso los ochenta de otro siglo. Podrás ver las estrellas, disfrutar de respirar aire puro y de ese silencio que es absolutamente imposible de encontrar en la ciudad y que tanto se agradece.